Iniciativa para promover la reforestación y revegetación en la costa mediterránea ibérica

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La restauración del bosque mediterráneo y la recuperación del ciclo natural del agua centran un proyecto que retoma las investigaciones de Millán Millán y plantea nuevas estrategias para disminuir la intensidad de las tormentas mediante soluciones basadas en la naturaleza

 

La recuperación del bosque mediterráneo podría convertirse en una de las herramientas más eficaces para reducir la intensidad de las tormentas extremas y favorecer un régimen de lluvias más equilibrado. Esta es la base del proyecto «Jardines de nubes», una iniciativa desarrollada en el valle del río Palancia, en Valencia, que combina investigación científica y restauración del territorio para recuperar el ciclo natural del agua.

El proyecto parte de las investigaciones realizadas durante décadas por Millán Millán, quien demostró que la pérdida de masa forestal en la cuenca mediterránea alteró la evapotranspiración y contribuyó a la desaparición de las lluvias estivales regulares, favoreciendo la aparición de fenómenos meteorológicos más intensos, como las danas.

Según explica María José Sanz, directora científica del Basque Centre for Climate Change (BC3), aumentar la cobertura vegetal incrementa la evapotranspiración y permite incorporar vapor de agua a la atmósfera de forma gradual. Este proceso favorece la formación de precipitaciones más frecuentes y menos torrenciales, ayudando a estabilizar el ciclo hidrológico.

La iniciativa propone crear los denominados «jardines de nubes», una estrategia basada en la restauración de la vegetación, la planificación del uso del suelo y la recuperación de ecosistemas capaces de favorecer la formación natural de lluvia. El objetivo no es controlar las tormentas, sino crear las condiciones necesarias para que el territorio recupere su funcionamiento hidrológico y reduzca el riesgo de episodios extremos.

El proyecto utiliza como ejemplo plantaciones de encinas micorrizadas con trufa. Aunque estos árboles no generan lluvia por sí mismos, representan una alternativa que combina restauración ambiental y rentabilidad económica para las zonas rurales, favoreciendo al mismo tiempo la recuperación del paisaje forestal.

Además de favorecer la evapotranspiración, la vegetación protege el suelo frente a la erosión, mejora la infiltración del agua y reduce la escorrentía superficial, factores que contribuyen a disminuir los efectos de inundaciones y lluvias torrenciales.

Los investigadores consideran que la recuperación del bosque mediterráneo constituye una solución basada en la naturaleza capaz de aumentar la resiliencia frente al cambio climático y de restaurar procesos hidrológicos esenciales para el equilibrio ambiental y agrícola.

Fuente

Ruiz Guevara, P. (2026, 3 de julio). Árboles inyectados con trufa: así dieron por casualidad con un remedio contra las tormentas de verano más destructivas. El Confidencial. Basado en declaraciones de Millán Millán y María José Sanz (Basque Centre for Climate Change, BC3). El Confidencial

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Re-Vegetación, Re-Forestación, Re-verde

manos con una planta